Hermandad Matriz de Alájar


Se conserva un proyecto de Reglas, aprobado por el Sr. Previsor del Arzobispado de Sevilla, con fecha veintiséis de Mayo de 1555 copia de otro anterior de 1528, se aprobaron las Reglas actuales, el 8 de agosto de 1977.

La romería tal como se hace ahora, recibiendo a las Hermandades filiales data del año 1966. Es de reconocer que desde 1924 fecha de la 1ª Romería, se recibían en la fuente Grande una representación de Aracena y de Higuera de la Sierra.

Diferenciamos 2 días claves al año en Alájar, uno el día 7 de Septiembre conocido como el día del “Poleo”, llamado así se dice por el acto de espolear a los caballos en la subida desde el pueblo hacía Alájar. Se sale a las 11 en punto de la mañana cuando se tira un gran cohete desde la plaza del pueblo y empieza a tocar la banda de música. A esta romería van las Autoridades del pueblo, Hermandad de Alájar, Clero y pueblo y representa la toma del Real de la Peña por parte del pueblo ante la desamortización de Mendizábal. Es un día tranquilo, donde se le ofrece en la peña a la Virgen todos los productos que nacen de la Sierra. Por la noche se realiza el Rosario por el Real de la Peña y seguidamente se realizaba una gran exhibición de fuegos artificiales, que le ofrecía la hermandad a la Reina de los Ángeles.

El día 8 es el día grande, ya que es el día de la Virgen. Se realiza temprano la salida de la romería desde la capilla próxima a la Iglesia de San Marcos. El camino es corto pero muy bonito, ya que vamos acompañados de jinetes a caballos, el Simpecado y carretas. En dicho camino hacemos paradas intermitentes para cantar la Salve con la Hermandad de Sevilla y tomar un refrigerio. Ya en la Peña se reciben a todas la hermandades filiales y seguidamente se celebra la Procesión de la Virgen por el Real de la Peña, donde se asoma a la muralla y se canta la Salve, seguida de Vivas a la Patrona de la Sierra, seguida de una solemne Misa.

Después es el momento de tomarse un refrigerio con las demás hermandades de la Sierra de Aracena y Picos de Aroche.

Por la tarde es el momento del regreso a casa en donde se destaca la Salve que rezamos con la Hermandad de Nerva y la entrada en la localidad amenizado con el tamboril y con una lluvia de cohetes.

Te invitamos a que nos acompañes.

Actualmente la hermandad tiene unos 1.500 hermanos.

Colores distintivos: Celeste y blanco.

La casa hermandad está en C/ Romeral nº 11, Alájar C.P. 21.340, Huelva..

Para cualquier tipo de consulta dirigirse a este correo: alajareno@gmail.com


Actuálmente la Junta de Gobierno de la Hermandad Matriz está formada, por los siguientes componentes y cargos:

Cargo

Miembro de la Junta de Gobierno

Presidenta María José González Martín
Vocal de Tesorería Angelines Valera López
Vocal de Tesorería M. Ángeles Domínguez González
Vocal de Tesorería Julio García González
Secretaria y Vocal de Cultos M. Dolores Navarro Carabantes
Vocal de Juventud María del Valme González Martín
Vocal de Juventud Ángel Luis González Navarro
Vocal de Juventud Cristina Roncero Valera
Vocal de Redes Sociales M. Ascensión Martín de Oliva Pablos
Vocal de Ornamentación de la Ermita Dolores María Moreno Rodríguez
Vocal Encargada Casa de Hermandad M. Eugenia Borrero Navarro
Vocal Encargada Casa de Hermandad Juana Martín Vázquez
Vocal de Eventos y Fiestas Victoriano Velaure Sánchez
Vocal de Eventos y Fiestas Rafael Sánchez Martín
Vocal de Eventos y Fiestas Antonio Rodríguez Cruz
Director Espiritual Manuel Beltrán Borrero

Los estatutos de la Hermandad aprobados por el obispado de Huelva y actualizados en 2015 pueden consultarse aquí.



Allá por el siglo V, vivió un eremita llamado Víctor en las cuevas de este mágico lugar, hoy en día la Peña de Arias Montano. Era famoso en todos estos lugares por su estilo de vida ejemplar y de hábitos vegetarianos. Se entregó a honrar el nombre de María Santísima y curaba las enfermedades típicas de la época con una pócima secreta extraída de la flora variada y abundante que nace aquí. Pronto se vio rodeado de seguidores que también vivían en las grutas e imitaban sus costumbres.

A la muerte de san Víctor estos eremitas siguieron ayudando a las personas de la comarca, como si de verdaderos Ángeles se trataran. En el siglo VIII con la invasión musulmana su cuerpo incorrupto fue llevado hasta Francia por temor a que fuera profanado. Aún hoy en día, sigue enterrado en un convento franciscano que antes perteneció a la orden de San Bernardo, en la provincia francesa de Trecas.


Hago esta introducción, que a simple vista no parece hilar con la aparición de la Virgen en este lugar (Mariano desde el siglo V) porque es importante desde mi punto de vista.

Paso a redactarla sin ninguna autoridad sobre el tema; es solo pasión y estudio lo que me lleva a esta reducción, repito muy personal.

A principios del siglo XII, San Bernardo se convierte en el abanderado de la Virgen Maria, tan olvidada a propósito en esta época, por la inclinación excesiva a venerar solo la figura masculina de Jesucristo acorde con el poder del varón en todos los aspectos sociológicos de la Edad Media. Es San Bernardo, también el que redacta las reglas de los caballeros templarios, que como sabemos eran monjes guerreros que usaba la iglesia católica para combatir en tierras herejes.

Y son estos caballeros, los que una vez conquistada la tierra, instauraban la fe cristiana. En muchas ocasiones ellos mismos portaban las imágenes Marianas de pequeño tamaño para poder llevarlas en sus cabalgaduras que habitualmente abandonaban en medio del campo, siempre cerca de un lugar frecuentado por pastores, cazadores, en fin por hombres de campo. Así tarde o temprano uno de estos ovejeros, como ocurrió con nuestra virgen, encontraba la imagen y corría al pueblo gritando loco de contento la aparición. Pero nuestra milagrosa virgen tenía que ser de un modo más especial, como la tierra donde apareció.

Víctor, cuidaba de sus ovejas en la montaña de la Peña de Alájar y, mientras comían unas por la sierra y otras bebían del manantial, él ocupaba un lugar más alto donde atisbarlas a todas, y allí, sobre un risco, ocurrió el hallazgo. No corrió a contarlo, pensó en su hermana pequeña y quiso regalarle la muñeca. A la caída de la tarde bajó a su cabaña, llamó a su hermana, que con desesperación le decía: ¡Damela, damela ya!. Víctor no sabía que decir, había perdido la muñeca.

Al día siguiente en el mismo lugar la encontró y de nuevo se repitió lo sucedido la tarde-noche anterior. Con el disgusto tremendo de su hermana que pensó que le estaba gastando una broma.

Al tercer día se levantó más temprano que de costumbre, sacó las ovejas del corral, llegó a la peña, acezando después de correr por la cuesta detrás de sus ovejas y soltó un gran suspiro cuando halló la imagen. “Esta vez no te escapas más”, le cosió por la nariz al zurrón y le echó una breva para que no se volviera a escapar, por si el motivo fuera que le diera hambre.

Viendo la virgen la tozudez del zagal en tomarla por muñeca “con la breva en la mano” le habló así: “Yo soy la Reina de los Ángeles y quiero que construyas aquí un santuario en mi nombre”. Víctor cumplió su promesa y aún hoy en día son muchas personas las que peregrinan a dar gracias por los favores concedidos.

No es casualidad que la Reina de los Ángeles apareciera en ese lugar. Los templarios buscaban enclaves sagrados ancestrales con el empeño de recuperar los lugares energéticos de la tierra a sabiendas que en el subconsciente de la población aún se conservaba el recuerdo de su sacralidad (no olvidemos el altas celta que hoy se llama “la sillita del rey”).

Esta recuperación cultural del espacio sagrado y la resurrección ecuménica del culto a nuestra Señora fue en gran parte labor de los freires del temple.

Escrito personal de un devoto de la Reina de los Ángeles.